Recuerdo bien el día viernes 12 de setiembre del 2003, era de noche y escuchaba a mi médico decir "el 15 te operamos". Tenía 8 meses y medio, y mi cerebrito estaba preparado para dar a luz a los 9 meses, asi que el que me digan que dentro de dos días me iban a realizar una cesárea, no era procesable.

Entré en SHOCk!!!, pero sólo escuchaba a mi esposo, a mis suegros y a mi madre que gritaban de la emoción, porque ya nacería su hijo y nieto respectivamente, lo cual no les permitía ver que simplemente estaba aterrorizada.

Nunca... never de los never, me habían operado de algo, ni siquiera de uñero y con eso digo todo. Asi que mi terror era justificable, y me cagaba a morir.

Puta... llegó el lunes 15 de setiembre de 2003, la cagada. Llegué como a las 9:00 am a la clínica, y mientras hacían los papeleos, yo ingresé al cuarto cerca de las 10:40 am. La enfermera me dijo "prepárate hijita", y yo le hice caso. Abrí mi maletita, saqué mi pijamita sexy, y una vez que estaba lista, me eché cual morsa en la cama. En pocas palabras, mujer embarazada más regia y fashion no podía haber.

De pronto escuché a la enfermera gritándome "qué haces hijita... sácate sácate toda la ropa, ponte esta bata, este gorrito que ya entras a sala de operaciones... apúrate". Estaba tan asustada, que lo hice más rápido que un rayo. De pronto vinieron otros enfermeros, me subieron a la camilla, y yo lo único que pedía era a mi esposo.

El huevón, porque otra palabra no se le puede llamar, estaba por ahi... comprando cojudez y mierda, y no pudo ingresar conmigo. Sólo pudo decirme desde lejos "te amooooooooo...". Osea... lo único que se me ocurrió pensar fue "concha tu madre".

En fin, después de la maldita epidural que me hizo ver a judas y mentarle la madre a la anestesióloga que me dijo "no te va a doler... sentirás como que te pica una pulguita". PULGUITAAAAAAAAAAAA!!!, parecía una escorpión carajooooooooo.

Toda mujer que ha tenido una cesárea, sabe de lo que le estoy hablando. Sientes que te abren en vida (técnicamente eso es lo que hacen), te remueven todas las tripas (ok... exagero en alguito, pero así lo sentí), hasta que por fin se escuchó un "ñaaaaaaaa ñaaaaaaaaaaa ñaaaaaaa".

Nació mi precioso hijito. Un día como hoy, exactamente a las 11:01 am. Nació el regalo más grande que Dios y la vida me pudo dar. Explicar cómo es que amas a un hijo, es imposible. Todo comienza a tener sentido... te das cuenta que ya no eres tú, que ya no es nadie más, sino sólo tu hijo.

He pasado tanto con él. Tantas alegrías, tantas risas, tantas cosas lindas que día a día me entrega. Es la única razón por la que me levanto todos los días, lo que me hace seguir adelante, lo que me hace planificar mi futuro para darle uno mejor a él. Son tantas cosas... tanto amor, tantas...

Cuando él nació, entendí el porqué la vida no había permitido que deje de estar aquí. Tantos intentos de irme, de dejar este mundo... todo cambió. Mi destino era tenerlo, el que él me ayude a valorar mi vida, porque dependía enteramente de mi. Ahora pienso "qué tonta fuiste".

Mi hijo me enseñó, que la vida es hermosa, que los problemas se desvanecen con una sonrisa. Aprendí también lo que es responsabilidad, lo que es amanecerse y tener los ojos reventados por semanas. Dejé de comprarme cosas que me gustaban, porque con ese dinero podía comprarle algo lindo a mi hijo. Sentí ese miedo que te hiela cuando recibes una llamada de su colegio porque algo le pasó. Sentí lo que es llorar cuando él estaba enfermo, y no podía estar a su lado debido a mi trabajo.

Son tres años, pequeñitos como sus deditos. Pero es tan vivaz, gracioso y humano. Siempre lo eligen como el "amigo del año". Si ve a alguien llorar... él inmediatamente se preocupa, y trata de calmarlo.

En fin... me pasaría horas y horas enteras hablando de mi hijito, asi que mejor la corto aquí. Sólo me queda decir que amo amo amo con todas todas mis fuerzas a mi bebé,y que siempre haré todo lo posible para que sea feliz, y eso implica que a veces lo castigue, pero es por su bien. Tengo que prepararlo para que se enfrente a la vida, y sé que algún día se irá y formará su familia.

Ya me imagino... pronto vendrán corriendo a mi mis nietos, y ese día estaré feliz. TE AMO HIJITO... FELIZ CUMPLEAÑOS!!!.